¿Es bueno poner una televisión para niños en su dormitorio?

Actualmente, vivimos rodeados de tecnología. Y es que el uso de ordenadores, smartphones, tablets, televisión se han convertido en parte fundamental de nuestra vida. Todos estos dispositivos electrónicos son muy accesibles para los niños desde pequeños e influirán en su aprendizaje y desarrollo. Ante esta situación se nos plantean dudas de si estos aparatos son beneficiosos o no en su desarrollo cognitivo y social. Una de las preguntas que se nos plantean es decidir si es bueno poner una televisión para los niños en su dormitorio.

Aunque ver de la televisión de por sí no es un mal hábito, habría que valorar una serie de factores que influirán en el desarrollo de los más pequeños. Desde el tiempo que el niño ve la televisión hasta el tipo de contenido que puede ver.

Televisión para niños, ¿es una buena idea?

Los niños actualmente pasan hasta 60 horas semanales frente a algún tipo de pantalla. Y es que, la tecnología forma parte intrinseca de nuestro día a día. Sirve para entretenernos, pero también para ayudarnos en tareas diarias o como herramienta de trabajo. Sin embargo, los niños no necesitan esta cantidad de horas de uso de la tecnología, ya que no tienen las responsabilidades de un adulto y mucho menos, la capacidad de decidir hasta cuándo es conveniente utilizar los dispositivos electrónicos.

Existen muchos debates sobre si las televisiones son convenientes en las habitaciones de adultos pero, ¿es la habitación de un niño un buen lugar para un televisor?

niño viendo la tv

Los niños no están lo suficientemente formados para gestionar las horas que deberían ver la televisión al día.

Más factores negativos que positivos

Algunos padres no tienen tiempo para dedicarle a sus hijos por motivos laborales y utilizan la televisión como forma de distracción de los niños cuando no están en casa. Una de las consecuencias más obvias es que el niño simplemente terminará viendo mucha más televisión, y muchos padres ni siquiera lo sabrán. Sin embargo, esta situación puede ser negativa para crear un vinculo familiar saludable. La televisión favorece que los niños se aíslen del resto de la familia.  Esto se traduce en un menor tiempo en familia, tan necesario en su formación.

Y es que el tiempo que le dedicamos a ver la televisión se lo quitamos a hacer otro tipo de cosas. Cualquier tipo de dispositivo tecnológico como las videoconsolas, ordenadores o la televisión en el dormitorio facilitan que los niños pasen más tiempo usando estos aparatos, en lugar de realizar otras actividades beneficiosas o saludables. Por lo tanto, emplean menos tiempo en otro tipo de actividades como leer o dormir.

Más horas de televisión, menos horas para hacer otras cosas

Otro problema ligado al anterior es la incapacidad de los padres de controlar lo que ven sus hijos y a las horas que lo hacen. En determinadas horas como las noche, la programación no es adecuada para menores. Sin embargo, los niños pueden ver la televisión sin el control y la compañía de sus padres, tan necesario en edades tempranas de su formación. Colocar un televisor en el dormitorio de los hijos aumenta su promedio de horas viendo la televisión. Sin embargo, los padres de esos niños tienen más probabilidades de subestimar las horas que sus hijos pasan viéndola.

Otra de las consecuencias que podría conllevar poner una televisión en el cuarto de los niños sería en su rendimiento escolar. Y es que al tener el televisor en la habitación de los niños, tienen mayor facilidad para ver la televisión y menos tiempo leyendo o estudiando. Por lo tanto, aumentar el tiempo total frente a la pantalla puede afectar indirectamente a sus calificaciones escolares.

Por último, es necesario tener en cuenta las desventajas en la salud que puede conllevar colocar una televisión en su espacio para dormir. Hay fuertes asociaciones entre la televisión en el dormitorio y numerosos problemas de salud y educación.  La pérdida de sueño debido a la sobreestimulación de los ojos y el cerebro antes de acostarse es una de las desventajas más obvias de tener un televisor en su habitación. Por lo tanto, el problema es que el niño va a dormir menos al retrasarse su horario de sueño.

La televisión para niños no ayuda a conciliar el sueño

Hay que valorar la importancia de un sueño reparador y los efectos estimulantes de ver la televisión, el ordenador, e incluso leer en libros electrónicos. Mantiene el cerebro del niño activo y evita que que se relajes. El dormitorio debe de ser un lugar tranquilo para descansar, de modo que la mañana siguiente sea lo mejor posible y que tanto el cuerpo como la mente puedan manejar lo que el nuevo día trae. La falta de un sueño adecuado afecta la salud de cualquiera, niño o adulto y una buena noche de sueño reparador es fundamental.

Televisión en el dormitorio

Poner la televisión en el dormitorio no es una buena idea para un buen descanso.

La televisión contribuye a aumentar el riesgo de obesidad

La falta de sueño también puede provocar depresión y otros problemas de salud como la obesidad. Y es que, tener un televisor en la habitación está fuertemente asociada con el sobrepeso. Hay que remarcar que ver la televisión es una actividad sedentaria y, por lo tanto adultos como niños deben reducir su consumo y potenciar el ejercicio físico y estilos de vida saludables.

La importancia de que los niños no vean la televisión solos

Poner un televisor en la habitación les da a los niños acceso las 24 horas y los privatiza en cierto sentido, por lo que como padres supervisamos menos y controlamos menos el uso. Por lo tanto, no solamente no podemos controlar cuantas horas ven la tele y que cosas dejan de hacer en su lugar. Tampoco podremos controlar lo que ven.

Cuando la mayoría de los niños encienden la televisión solos en su habitación, probablemente no estén viendo programas educativos o jugando juegos educativos. Es más común que tengan acceso a programas más violentos, no aptos para sus edades y que pueden conllevar a comportamientos agresivos y nada deseables.  Si quieres conocer que tipo de contenidos son interesantes para los más pequeños te invitamos a ver series para toda la familia.

La televisión no es la única culpable

Las tablets, los teléfonos inteligentes y los videojuegos pueden tener los mismos efectos que las televisiones en los niños, considerando su uso generalizado y su naturaleza siempre conectada. Por lo tanto, y teniendo en cuenta todos estos factores, los padres deben valorar si permitir un televisor o cualquier otro dispositivo en la habitación de sus hijos.

Y es que, es mucho más sencillo no poner un televisor en su dormitorio que vigilar que los niños, sobre todo a ciertas edades, hagan un uso adecuado y responsable de los mismos. De todas formas, si se decide poner una televisión en su cuarto, recomendamos a a los padres que se aseguren de que sus hijos no utilicen los dispositivos digitales con la puerta cerrada o sacarlos por la noche para cargarlos y para que los niños no los usen durante la noche.

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